Economía
Neuquén: el Gobierno reactivará la Planta de Agua Pesada tras casi nueve años sin producción
La PIAP, clave para el sistema nuclear argentino, volverá a ponerse en marcha luego de permanecer inactiva desde 2017. La CNEA asumirá el mantenimiento y avanzará con una licitación para el revamping de la planta.
La PIAP, clave para el sistema nuclear argentino, volverá a ponerse en marcha luego de permanecer inactiva desde 2017. La CNEA asumirá el mantenimiento y avanzará con una licitación para el revamping de la planta.
El Gobierno nacional confirmó que avanzará con la reactivación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en Arroyito, una instalación estratégica para el sistema nuclear argentino que se encuentra fuera de funcionamiento desde 2017. La decisión se enmarca en la política energética impulsada por la gestión del presidente Javier Milei.
El anuncio se produjo tras una recorrida oficial encabezada por el titular de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Martín Porro, junto al secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli. Luego de la inspección técnica, se resolvió que la CNEA asuma el mantenimiento con personal propio y prepare el proceso para la recuperación operativa de la planta.
Según informó el organismo, se avanzará en un esquema de transición previo a la reactivación productiva, que incluirá una licitación abierta y transparente para realizar el revamping necesario. El objetivo es reanudar la producción de un insumo crítico para las centrales nucleares, tanto para el mercado local como internacional.
El agua pesada es fundamental para el funcionamiento del parque nuclear argentino: las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse la utilizan como refrigerante del reactor y moderador de neutrones durante el proceso de fisión. La PIAP, inaugurada en 1993 y de alto nivel tecnológico, pertenece en su totalidad a la CNEA.
Desde el Gobierno señalaron que la planta permaneció paralizada por falta de inversión durante gestiones anteriores, con costos mensuales de conservación que llegaron a un millón de dólares. En ese marco, Ramos Napoli afirmó que el objetivo es que la PIAP deje de generar pérdidas y se convierta en una unidad económicamente sustentable, capaz de generar ingresos y recuperar un activo estratégico para el país.