Economía
Caputo defendió el rumbo del Gobierno y aseguró que “no hay marcha atrás”
El ministro Luis Caputo respaldó las reformas económicas, rechazó una devaluación y confirmó avances en infraestructura, crédito hipotecario y negociaciones con el FMI, en un contexto de tensiones políticas y judiciales.
El ministro Luis Caputo respaldó las reformas económicas, rechazó una devaluación y confirmó avances en infraestructura, crédito hipotecario y negociaciones con el FMI, en un contexto de tensiones políticas y judiciales.
Durante su exposición en el Atlantic Council, el titular de Economía afirmó que el programa oficial no tendrá retrocesos y sostuvo que el “cambio es inexorable”. En ese marco, cuestionó a sectores políticos y mediáticos que critican la gestión y aseguró que el Gobierno mantiene el objetivo de impulsar una transformación estructural de la economía.
En relación a las reformas, Caputo explicó que el Ejecutivo avanza con la reglamentación de la reforma laboral, pese a las trabas judiciales que frenaron parte de su implementación. Según indicó, la meta es aumentar la formalización del empleo, lo que permitiría mejorar la recaudación y sostener la baja de impuestos.
El ministro también destacó iniciativas como la ley de Inocencia Fiscal y el impulso al mercado de capitales, junto con medidas para incentivar el uso de dólares no declarados en el sistema financiero. Sin embargo, reconoció que algunas de estas políticas aún no lograron un impacto significativo en los depósitos en moneda extranjera.
En materia de infraestructura, anunció un plan para licitar 9.000 kilómetros de rutas en los próximos meses y avanzar con la concesión de otros 12.000 kilómetros, además de transferencias a provincias. Según anticipó, estos proyectos apuntan a generar cambios estructurales en la red vial en el corto plazo.
Caputo volvió a descartar una devaluación como herramienta de competitividad y planteó que el foco debe estar en reducir impuestos, desregular la economía y mejorar la logística. En paralelo, confirmó que viajará a Estados Unidos para participar de las reuniones del FMI y el Banco Mundial, donde se espera avanzar en la revisión del acuerdo vigente.