Política
Nación: el Gobierno lanzó el Plan ARMA para financiar la modernización militar
La gestión de Javier Milei oficializó el Plan ARMA mediante el Decreto 314/2026, que destina fondos de privatizaciones y activos estatales al reequipamiento de las Fuerzas Armadas, con nuevos esquemas de financiamiento.
La gestión de Javier Milei oficializó el Plan ARMA mediante el Decreto 314/2026, que destina fondos de privatizaciones y activos estatales al reequipamiento de las Fuerzas Armadas, con nuevos esquemas de financiamiento.
El Gobierno nacional puso en marcha el Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino (ARMA), una iniciativa orientada a fortalecer las capacidades de las Fuerzas Armadas mediante un esquema de financiamiento específico. La medida fue oficializada a través del Decreto 314/2026 y es impulsada por el Ministerio de Defensa.
Uno de los puntos centrales del programa es la asignación de recursos provenientes de la gestión de bienes del Estado. En ese marco, se estableció que el 10% de lo recaudado por ventas, alquileres o privatizaciones de activos no militares será destinado al Ministerio de Defensa para tareas de reequipamiento, modernización e infraestructura.
Además, el plan introduce cambios en la administración de los bienes propios de las Fuerzas Armadas. Según se dispuso, hasta el 70% de los ingresos generados por estos activos podrá ser reinvertido directamente en el sistema de defensa, lo que modifica el esquema previo en el que los fondos eran transferidos en su totalidad al Tesoro Nacional.
Desde el Ejecutivo señalaron que la iniciativa busca consolidar una fuente de financiamiento adicional, complementaria al presupuesto vigente, que permita avanzar en la actualización tecnológica, mantenimiento y adquisición de equipamiento de manera sostenida.
El programa también establece criterios de planificación para priorizar el uso de los recursos en función de las necesidades operativas. Según indicaron, el objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de defensa y garantizar la continuidad de los procesos de modernización en el tiempo.