Política
El Gobierno expulsó a un ciudadano ruso acusado de operar una red de desinformación en Argentina
El Gobierno nacional expulsó del país al ciudadano ruso Dmitrii Novikov, acusado de integrar una estructura vinculada a tareas de desinformación y espionaje digital. La medida fue confirmada por el Ministerio de Seguridad, que informó que el operativo se realizó junto a la Policía Federal Argentina y organismos de inteligencia.
El Gobierno nacional expulsó del país al ciudadano ruso Dmitrii Novikov, acusado de integrar una estructura vinculada a tareas de desinformación y espionaje digital. La medida fue confirmada por el Ministerio de Seguridad, que informó que el operativo se realizó junto a la Policía Federal Argentina y organismos de inteligencia.
La ministra Alejandra Monteoliva señaló que Novikov utilizaba identidades falsas y desarrollaba campañas digitales orientadas a influir en la opinión pública. Según explicó, las autoridades consideran que el ciudadano ruso formaba parte de una organización más amplia dedicada a operaciones de desinformación con presuntos vínculos con el Kremlin.
De acuerdo a la información oficial, Novikov había ingresado a la Argentina el 12 de abril y declaró que permanecería solo una semana en el país. Sin embargo, posteriormente se instaló en Lanús y fue detenido el 30 de abril, lo que derivó en un procedimiento administrativo por infracción a la Ley de Migraciones impulsado por la Dirección Nacional de Migraciones.
La investigación judicial quedó a cargo del juez federal Sebastián Ramos y del fiscal Ramiro González, tras una denuncia presentada por el abogado Jorge Monastersky. La causa apunta a una presunta estructura denominada “La Compañía”, acusada de impulsar contenidos falsos y operaciones digitales con objetivos de influencia política.
Según trascendió, Novikov también había sido detenido en República Dominicana durante septiembre del año pasado, en una causa vinculada a campañas de manipulación en redes sociales y generación de contenido digital para distintos países de la región.
Desde la Embajada de Rusia en Buenos Aires rechazaron las acusaciones y aseguraron que el ciudadano ruso negó los cargos. Además, calificaron el episodio como parte de una supuesta campaña de “rusofobia”.