Estados Unidos
Estados Unidos respaldó a Rodrigo Paz y advirtió sobre intentos de desestabilización en Bolivia
Marco Rubio aseguró que Washington apoyará al gobierno boliviano frente a las protestas impulsadas por sectores alineados con Evo Morales.
Marco Rubio aseguró que Washington apoyará al gobierno boliviano frente a las protestas impulsadas por sectores alineados con Evo Morales.
El gobierno de Donald Trump ratificó su respaldo al presidente boliviano Rodrigo Paz en medio de la creciente tensión política y social que atraviesa Bolivia por las protestas impulsadas por sectores vinculados al exmandatario Evo Morales.
El mensaje fue difundido por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien sostuvo que Estados Unidos “apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia” y advirtió que no permitirá que “criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente”.
Las declaraciones llegaron luego de varias jornadas de bloqueos y movilizaciones que afectaron rutas y accesos en distintos puntos del país, especialmente en la región de La Paz, donde se registraron problemas de abastecimiento de combustible, alimentos e insumos médicos.
Desde el oficialismo boliviano denunciaron que detrás de las protestas existen intentos de desestabilización promovidos por sectores leales a Evo Morales. En paralelo, funcionarios estadounidenses vincularon el conflicto con organizaciones criminales y grupos armados de otros países de la región.
El subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, ya se había pronunciado sobre la situación días atrás, aunque la intervención directa de Rubio elevó el tono del respaldo político de Washington hacia el gobierno de Paz.
En medio de la escalada, también se difundieron declaraciones del empresario y excontratista militar Erik Prince, fundador de Blackwater, quien advirtió sobre la presencia de grupos armados extranjeros en territorio boliviano y acusó a Morales de impulsar acciones para desestabilizar al actual gobierno.
La situación política en Bolivia sigue marcada por fuertes tensiones entre el oficialismo y sectores alineados con el exmandatario, mientras crecen las advertencias internacionales sobre el impacto del conflicto en la estabilidad institucional del país.