Política
El Gobierno descontará el día a los empleados estatales que se sumaron al paro de ATE
La administración de Javier Milei anunció que aplicará descuentos salariales a los trabajadores nacionales que no prestaron servicios durante la huelga del jueves. La medida de fuerza incluyó una movilización al Congreso y afectó distintas dependencias públicas.
La administración de Javier Milei anunció que aplicará descuentos salariales a los trabajadores nacionales que no prestaron servicios durante la huelga del jueves. La medida de fuerza incluyó una movilización al Congreso y afectó distintas dependencias públicas.
El Gobierno de Javier Milei confirmó que descontará la jornada laboral a los empleados de la Administración Pública Nacional que hayan adherido al paro de 24 horas convocado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). La decisión fue comunicada antes de la medida de fuerza del jueves 15 de octubre y alcanzará a quienes se ausentaron de sus puestos de trabajo para participar de la protesta. Desde el Ejecutivo sostuvieron que el criterio responde a la política de no remunerar los días en los que no se prestaron servicios.
La advertencia fue transmitida por funcionarios de distintos ministerios y organismos nacionales, en el marco de una jornada de protesta que contempló una movilización hacia el Congreso desde las 13:30. La administración libertaria ratificó que las ausencias vinculadas con la huelga tendrán consecuencias salariales y encuadró la decisión en su política de control del cumplimiento de las obligaciones laborales dentro del Estado.
El paro convocado por ATE podía afectar la atención en organismos como ANSES y PAMI, además de otras dependencias nacionales. También se habían anticipado posibles interrupciones en áreas de migraciones, controles sanitarios y servicios administrativos. En los hospitales, la organización sindical contempló el mantenimiento de guardias mínimas, mientras que en los establecimientos de atención a niños, adolescentes y personas mayores se priorizaron los servicios de urgencia.
La movilización coincidió con una jornada de tensión en las inmediaciones del Congreso Nacional, donde se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Durante los incidentes hubo lanzamiento de piedras, intentos de derribar las vallas de protección y una intervención de Gendarmería Nacional con un camión hidrante. También se denunciaron daños en el espacio público y agresiones contra efectivos policiales.
Entre los episodios registrados durante la protesta se denunció una agresión contra un equipo periodístico de C5N, en la que un camarógrafo recibió golpes en el rostro y sufrió una lesión en el labio. La jornada coincidió, además, con el intento de sectores opositores de habilitar una sesión en la Cámara de Diputados para debatir el rechazo al DNU 70/2023. La convocatoria legislativa finalmente no consiguió el quórum necesario, mientras el Gobierno mantuvo su decisión de aplicar descuentos salariales a los estatales que participaron del paro.